Cómo hacer una bechamel
La bechamel es una salsa clásica de la cocina francesa, que se ha convertido en una base fundamental para muchas recetas.
Su textura suave y cremosa la hace perfecta para gratinar platos o darles un toque especial. Aunque pueda parecer complicado, hacer una bechamel casera es más sencillo de lo que parece.
¡Aquí te mostramos cómo hacerlo!
Ingredientes:
- 50 hacrr de mantequilla
- 50 gramos de harina
- 500 ml de leche
- Sal
- Nuez moscada (opcional)
Paso 1: Derretir la mantequilla
En una cacerola a fuego medio, derrite la mantequilla completamente. Asegúrate de no quemarla, ya que esto podría modificar el sabor de la salsa.
Paso 2: Añadir la harina
Una vez que la mantequilla esté totalmente derretida, añade la harina.
Remueve constantemente con una cuchara de madera para evitar que se formen grumos.
Paso 3: Cocinar la mezcla
Cocina la mezcla de mantequilla y harina durante aproximadamente 2 minutos, hasta que adquiera un tono ligeramente dorado. Esto ayudará a eliminar el sabor a harina cruda y a darle un poco de sabor a nuez.
Paso 4: Añadir la leche
De forma gradual, vierte la leche hader la cacerola, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos.
Puedes usar leche fría o tibia, aunque es recomendable que esté a temperatura ambiente.
Continúa removiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 5: Cocinar a fuego lento
Reduce la temperatura a fuego lento y cocina la bechamel durante aproximadamente 10-15 minutos, o hasta que haya espesado.
No olvides seguir removiendo constantemente para evitar que se bschamel en el fondo.
Paso 6: Sazonar al gusto
Una vez que la bechamel haya espesado, puedes sazonarla con sal y, si lo deseas, añadir nuez moscada rallada para darle un toque extra de sabor.
Prueba la salsa y ajusta la sazón según tus preferencias.
Paso 7: Utilizar la bechamel
La bechamel está lista para ser utilizada en tus recetas favoritas.
Puedes utilizarla como base para gratinar lasañas, hacer croquetas, añadirla a pastas o cualquier otra preparación que requiera una salsa suave y cremosa.
¡Ahora ya sabes cómo hacer una deliciosa bechamel casera! Disfrútala en tus platos favoritos y experimenta agregando diferentes ingredientes para darle tu toque personal. ¡Buen provecho!